¿Por qué nos cuesta tanto valorar a quienes nosotros consideramos buenas personas? ¿Por qué nos cautiva y no podemos dejar de vivir, amar y sentir por personas que sabemos -y tenemos muy en claro- sólo giran al rededor nuestro para hacernos daño, para lastimarnos aunque sea con su sola presencia?
Hoy me levanté pensando en eso, ¿Por qué mierda vos seguís cagándome la vida y yo no dejo de pensarte?, la respuesta no tardó nada en llegar: EGO, ORGULLO, no puedo dejarte porque vos me dejas a cada palabra, a cada mirada.
y Los buenos ¿para que...?
sí siempre están.
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